Al igual que las personas, los animales pueden sentir todo tipo de emociones y padecer enfermedades por ellas.
Wendi, una bebé elefante de Kenia sufrió un shock emocional tras presenciar la muerte de su madre que le provocó un bloqueo respiratorio, además de disfunciones en otros órganos.
Nevin, “su salvador” es un osteópata pionero en el tratamiento de animales que comenzó a interesarse por éstos tras ofrecer sus servicios en un centro de rescate de animales cercano a su casa en Inglaterra.
Desde aquel momento, además de pacientes humanos Nevin empezó a tratar y recuperar desde aves y murciélagos hasta rinocerontes y pitones.
Él afirma que la clave del tratamiento de animales está en las emociones, y en mi opinión, está totalmente en lo cierto.
Al igual que los bebés, los animales no razonan, por tanto, la capacidad que tienen de sentir supera a la de los adultos enormemente (nuestro perro siempre sabe si estamos tristes o alegres). Por esta razón, la influencia que tienen las emociones en ellos es muy alta, y es casi la única razón por la que pueden tener problemas de salud.
«En el caso de elefantes bebé que han quedado huérfanos, muchas veces han visto morir a su madre a manos de cazadores furtivos o depredadores. Este shock tiende a manifestarse en la forma en que endurecen el diafragma, la cabeza y toda la mandíbula. Literalmente se congelan», señaló Nevin.
Tras el tratamiento osteopático, la pequeña y salvaje Wendi regresó al medio silvestre donde pertenece recuperada y agradecida:
«Cuando la traté tenía apenas tres semanas y estaba con neumonía. Siete años después yo estaba en un lago en el Parque Nacional Tsavo en Kenia con varios bebés huérfanos, cuando se acercó un grupo de elefantes adultos. Uno de ellos se dirigió inmediatamente hacia mí y comenzó a olerme de pies a cabeza para sorpresa de los cuidadores del parque, que me preguntaron atónitos si conocía al animal».
«¿Tiene siete años?, les pregunté. «Sí», me respondieron, «y se llama Wendi».
«Fue uno de los momentos más emotivos de mi vida».

Sin duda, la labor de este osteópata británico es entrañable y demuestra una vez más que la osteopatía es una forma de medicina natural con un potencial aún no bien conocido pero prometedor.

FUENTE: BBC